CARAL: VICHAMA Y LA CERÁMICA DE LA MEMORIA DEL CLIMA

En las arenas de Végueta, a orillas del mar de Huaura, Vichama sigue revelando secretos que parecen escritos para advertirnos desde hace casi cuatro milenios. Allí, donde la civilización Caral levantó templos y frisos, los últimos hallazgos arqueológicos muestran que aquellos antiguos peruanos no solo construyeron con barro y piedra, sino también con símbolos para enfrentar la adversidad.

Entre los descubrimientos más sorprendentes aparecen sapos modelados en arcilla cruda. Estas pequeñas figuras, cargadas de sentido andino, evocan la llegada de la lluvia, el agua que fecunda la tierra y la regeneración de la vida. Pero no son simples adornos: son mensajes que dialogan con los frisos de Vichama, donde se narran escenas de hambre y abundancia, de sequía y esperanza, reflejo de crisis climáticas que pusieron en jaque a toda una sociedad.

También emergieron maquetas de edificaciones en barro, que revelan conocimientos de planificación urbana y, al mismo tiempo, transmiten un orden social y territorial marcado por lo simbólico. Fragmentos de antiguos murales confirman que el arte en Vichama no era decoración: era ideología, era advertencia, era memoria colectiva destinada a guiar a las futuras generaciones.

Ya en años pasados, el edificio principal nos había regalado una de las composiciones más sobrecogedoras: “La danza de la muerte y de la vida”. En ella, cuerpos cadavéricos con costillas marcadas y ojos cerrados se enfrentan, en un mismo relato, a figuras jóvenes danzantes y a dos grandes peces. Más tarde, un rostro de sapo emergiendo con manos humanas —el llamado “Sapo humanizado”— reforzó esa visión cíclica de muerte y renacimiento, vinculada a la lluvia y al trueno.

Vichama, así, se erige como un testimonio de resiliencia: un lugar donde los ancestros transformaron la angustia por la escasez en arte sagrado y advertencia. Hoy, sus muros de barro crudo parecen hablarnos con más fuerza que nunca: preservar la vida y la cohesión social es la única manera de resistir los embates del clima.

DATO: Ruth Shady Solís, directora de la ZAC, y un equipo de arqueólogos e investigadores dieron a conocer los últimos hallazgos que amplían y refuerzan la comprensión del mensaje ideológico transmitido por los antiguos pobladores hace más de 3 800 años, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático.

Escanea este código QR con tu celular para patrocinarnos y ser parte de nuestra misión. ¡Gracias por tu apoyo!

Yape
PayPal