La administración del presidente Donald Trump ha dado un nuevo paso en su política de transparencia al desclasificar un tercer lote de documentos relacionados con los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), conocidos popularmente como OVNIs.
La publicación, realizada discretamente el viernes por la mañana a través del sitio web del Departamento de Guerra, incorpora decenas de documentos, fotografías y videos que permanecieron clasificados durante años. El material amplía significativamente el archivo oficial de casos de avistamientos inexplicables que el gobierno estadounidense ha ido revelando en los últimos meses.
Entre los documentos destacan informes sobre incidentes que los investigadores militares y científicos no lograron explicar de manera concluyente. En numerosos casos, la naturaleza de los objetos observados continúa siendo un misterio, incluso después de extensos análisis.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que la medida responde al compromiso de la administración Trump de ofrecer una transparencia sin precedentes sobre lo que el gobierno sabe acerca de los fenómenos aéreos anómalos. «Estos archivos, ocultos durante décadas bajo distintos niveles de clasificación, han alimentado numerosas especulaciones. Creemos que el pueblo estadounidense tiene derecho a examinar la información por sí mismo», señaló Hegseth. La nueva publicación se suma a anteriores lotes de documentos desclasificados y podría reavivar el debate sobre uno de los mayores enigmas de la historia contemporánea: qué son realmente los objetos que han sido observados por pilotos militares, radares y testigos civiles, y que hasta hoy siguen desafiando una explicación definitiva.

ASTRONAUTA GORDON COOPER Y LOS OVNIS DE LA NASA
Dentro de los casos más resaltantes de la reciente desclasificación figura el siguiente. En noviembre de 1962, pocos meses antes de convertirse en el último astronauta estadounidense en realizar una misión orbital en solitario, Gordon Cooper fue entrevistado por el célebre periodista Walter Cronkite. Durante la conversación, Cronkite le preguntó sobre los objetos voladores no identificados, un tema que ya despertaba interés público en plena carrera espacial. Cooper respondió con cautela, pero dejó una reflexión que llamó la atención: «Un gran número de personas excepcionalmente calificadas han visto objetos para los cuales no existe una explicación lógica». Con esta frase no afirmaba que los OVNIs fueran naves extraterrestres, sino que reconocía que algunos avistamientos reportados por pilotos, militares y observadores experimentados seguían sin una explicación satisfactoria.
La entrevista también abordó la posibilidad de vida más allá de la Tierra. Cooper señaló que el universo era tan vasto que parecía razonable pensar que podrían existir otros mundos con condiciones adecuadas para la vida. En una de las citas más recordadas del audio comentó que quizá existan otros planetas con «una atmósfera habitable» y que tal vez haya «algún tipo de vida humana» en ellos. Aunque sus palabras fueron prudentes, resultan significativas porque muestran que uno de los astronautas pioneros de la NASA consideraba plausible la existencia de vida inteligente en otros lugares del cosmos, una idea que décadas después sería compartida por numerosos científicos y astrónomos.

¿LA CIA DESTRUYÓ UN MENSAJE DEL ESPACIO?
En 1958, el investigador de OVNIs Leon Davidson, un científico que había trabajado en el Proyecto Manhattan, estaba interesado en un supuesto «mensaje espacial» o transmisión anómala que había sido investigada por alguna agencia gubernamental. Davidson contactó a la CIA buscando información sobre ese caso.
La respuesta que recibió fue sorprendente: la CIA le informó que: “ Ya no podía revisar el asunto porque los registros relacionados con aquella transmisión habían sido destruidos por la agencia que los había evaluado originalmente”. Es decir, cuando Davidson pidió explicaciones, los documentos ya no existían.
No tanto la destrucción de los documentos, sino que el memorándum reconoce que dos hombres llamados Walker y Skakich habían hablado previamente con Davidson sin revelarle claramente que trabajaban para la CIA. El propio documento admite que se hizo un esfuerzo para ocultar su verdadera identidad.
Además, la CIA reconoce que la explicación dada a Davidson probablemente no lo convencería, ya que nunca se le explicó: ¿Qué era exactamente el supuesto mensaje?, ¿quién lo había recibido?, ¿por qué se destruyeron los registros, ¿quién tomó la decisión de eliminarlos?

OVNI CON FORMA DE PAPA
Una entrevista a un testigo, recogida el viernes en los archivos sobre OVNIs, reveló un encuentro con una nave con forma de patata sobre una de las instalaciones militares subterráneas más seguras de Estados Unidos.
El informe del FBI de 2024 documentó el avistamiento por parte de un oficial de inteligencia del Ejército estadounidense y otros cuatro miembros de su unidad. En febrero de 2022, al salir de su edificio de oficinas en Colorado Springs, vieron el extraño OVNI flotando sobre las montañas Cheyenne. El objeto fue descrito como de color crema o blanquecino, algo translúcido con un ligero brillo y compuesto de paneles irregulares y no superpuestos, como escamas de pez articuladas.
El OVNI permaneció completamente inmóvil, pero los paneles de su superficie se movían lentamente en ondas. Tras unos dos minutos, el objeto desapareció repentinamente, como si se hubiera ocultado en el aire.
Las montañas Cheyenne son un complejo militar subterráneo de alta seguridad en Colorado. Es famoso por haber sido la antigua sede del NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte).
Construida en las profundidades de la montaña durante la Guerra Fría, fue diseñada para sobrevivir a un ataque nuclear y monitorear continuamente el espacio aéreo norteamericano en busca de misiles, aeronaves y amenazas espaciales. El informe incluía una recreación artística del incidente.

OLEADA OVNI EN 1948
En 1948, apenas un año después de la famosa oleada de avistamientos iniciada por el piloto Kenneth Arnold, la Armada de Estados Unidos emitió un memorando interno ordenando a todo su personal que permaneciera alerta e informara inmediatamente cualquier observación de «discos voladores». Lo más llamativo del documento es que la orden no trataba los informes como simples rumores, sino como algo suficientemente serio para movilizar la red de inteligencia naval. Además, el memorando citaba una advertencia procedente de la Fuerza Aérea indicando que parecía existir un patrón cíclico de apariciones y que «el comienzo de un nuevo período es inminente», es decir, que esperaban una nueva oleada de reportes en un futuro cercano. Esto demuestra que, al menos en esa época, los militares estadounidenses consideraban el fenómeno digno de seguimiento sistemático.
Respecto a tu pregunta sobre dónde sobrevolaban esos discos, el memorando no señalaba una ciudad, base militar o región específica. La alerta fue emitida a nivel general para toda la Armada porque los avistamientos estaban ocurriendo en distintas partes de Estados Unidos y no se limitaban a una sola zona. De hecho, la preocupación de la Fuerza Aérea era precisamente que los reportes estaban apareciendo de manera dispersa y creciente. Por tanto, el documento no dice: «los discos están sobrevolando tal lugar», sino más bien: «se espera una nueva oleada de avistamientos y cualquier observación debe ser reportada de inmediato». Lo interesante es que este memorando refleja que, en 1948, las autoridades aún no sabían qué eran esos objetos y estaban intentando reunir toda la información posible para determinar si se trataba de fenómenos naturales, tecnología extranjera o algo completamente diferente.
