EL PRIMER DILUVIO UNIVERSAL OCURRIÓ EN AMÉRICA

Continuamos revisando la gran obra de Arthur Posnansky, dice: Con la lenta elevación del continente sudamericano desde el fondo del océano, grandes masas de agua marina quedaron atrapadas en la región donde hoy se encuentra la meseta del altiplano, rodeada por las cordilleras real y volcánica. Estas aguas formaron enormes lagos de distintos niveles que permanecieron retenidos durante largos periodos por las mismas montañas que se levantaban a su alrededor. Señales evidentes de la existencia de dichos lagos, o mejor dicho de sus últimos restos, son la pareja lacustre Titicaca, la laguna de Popó, el lago y salares de Coipasa, los salares de Uyuni y muchos otros en gran número más al sur, siendo de notar el sugestivo hecho de que varios de estos lagos y salares tienen compuestos de agua salada.

Había otros de agua salubre, es decir, con mucho menos sal, formados en las grandes cuencas que quedaban entre varias serranías, los cuales no tenían desagüe y estaban a una altura superior a la de los de agua salada. Posteriormente, por la erosión, como también por los movimientos tectónicos tan frecuentes hasta hoy en el continente sudamericano, hubo aplanamientos y hundimientos en varias partes de la cordillera andina por el lado oriental. Así es que en diferentes puntos ya no hubo barreras, pudiendo las aguas de los grandes lagos tomar su camino por esas salidas naturales hacia el Atlántico, abriendo el cauce de algunos de los ríos de la olla del Amazonas, La Plata, etcétera.

Las remotas remembranzas de este hecho deben haber originado la tradición folclórica del gran diluvio universal andino o Unu Pachacuti, por ejemplo, cuenta Posnansky, que encontró relatos de los indígenas Paumaríes en el río Purús, afluente del Amazonas. Dice la tradición: tuvo lugar una gran avenida de agua de las serranías que hizo morir a la humanidad y solo se salvaron de este gran diluvio los de nuestra tribu, porque acostumbramos edificar nuestras casas sobre balsas. Un hecho similar encontramos en la costumbre de los uros de vivir en islas flotantes. Se cree que en su origen vivieron en tierra firme y sobrevivieron de esa forma al diluvio andino.

Continúa Posnansky: después de este formidable derrame, permaneció en la olla del Titicaca un resto relativamente pequeño de agua salada, de manera que su nivel quedó inferior al que actualmente tiene. En el periodo que sigue encontramos los primeros vestigios del hombre en el altiplano. Algo más tarde se da una ascensión rápida del desarrollo humano, la que se manifiesta en que el hombre construye en las orillas del lago, las que en parte están cubiertas en la actualidad de agua, edificios primitivos de piedra labrada.

Mucho más tarde sobrevino en el altiplano un corto periodo glacial cuyos cascajos llevados por los glaciares cerraron de nuevo los antiguos cauces de desagüe de la planicie andina y entonces las aguas de deshielo rellenaron otra vez las ollas y partes bajas, cubriendo al altiplano casi en su totalidad. La concluyente e intachable prueba que se puede dar en primera línea en este sentido es que el lago Titicaca, por la gran disminución de su elemento líquido, descubre actualmente ruinas de piedra labrada que corresponden a una época muy anterior a la del Tiahuanaco del segundo periodo megalítico, edades que explicaremos más adelante.

Existen leyendas que hablan de que el lago Titicaca en algún momento estuvo seco y era un gran valle, el Valle de la Luna, que luego se inundó. Por lo que se acaba de relatar, no puede haber entonces una prueba más concluyente de que en la época que precedió al Tiahuanaco del segundo periodo megalítico, el volumen del lago Titicaca era mucho menor que en el tiempo del florecimiento de esta gran metrópoli. Existe una evolución lógica de esta cultura que, por ensayo y error y ayudada por los milenios, logró dominar la enorme piedra que hoy desconcierta a los científicos y a la historia clásica.

¿De dónde surgió esa colosal masa de agua que aumentó temporalmente el volumen y la extensión del lago, sino de los deshielos de una época glacial que originó un segundo diluvio universal en los Andes? Es muy probable que bajo las aguas del lago descanse aún un considerable número de restos y vestigios de una antiquísima población. Tradiciones folclóricas de antaño en el altiplano dan cuenta de que todo el continente fue cubierto por el dios Kunu con un gran manto de nieve. Otras tradiciones llaman al dios Khunu: Khunu Titi Huirajocha o Khunu Tissi Huirajocha Los antiguos, a través de esta leyenda y de este dios, preservaron la historia de la última glaciación reciente americana y que detuvo a la cultura megalítica de Tiahuanaco y del Cusco paleolítico.

TIAHUANACO VERDE

Si la cordillera con su gran meseta se ha elevado paulatinamente, es natural suponer que la región donde se encuentra actualmente su altiplanicie no ha tenido siempre el clima frío e inhospitalario que hoy posee, sino que más bien ha sufrido, según las alturas que alcanzaba, diversos y sucesivos cambios. En el primer periodo de Tiahuanaco, que fue una época de cultura humana muy primitiva y que dista de nosotros muchos miles de años, se construyeron edificios tanto en la orilla del lago como igualmente en aquellos lugares en que más tarde se fundó y propagó la prehistórica gran metrópoli.

Pero en el segundo periodo de Tiahuanaco, el actual lago Titicaca llegaba, debido a las aguas de deshielo provenientes de una época glacial que tuvo lugar entre uno y otro periodo, hasta los muelles de la metrópoli. Es decir, poseía un nivel 34 metros con 73 centímetros mayor que el de hoy día. Con este aumento considerable de su nivel, el lago cubría casi todo el altiplano, dejando solamente sobresalir, a manera de grandes islas, los lugares que corresponden hoy a una altura de más de 3,845 metros con 55 centímetros sobre el nivel del mar.

Como estas lagunas se hallaban a un nivel superior, en una de las variadas y frecuentes conmociones sísmicas se rompieron los contrafuertes que detenían sus aguas y estas se precipitaron a la laguna principal, aumentando con su derrame temporalmente el nivel de la misma. Por una de estas catástrofes debe haber desaparecido el Tiahuanaco megalítico del segundo y tercer periodo.

Estas partes sobresalientes del altiplano tuvieron una flora muy diferente a la de nuestros días, en la que se halla degenerada vegetando raquíticamente. Ahora aparecen unos helechos menudísimos que buscan pobremente su existencia en el suelo. En otros tiempos debían erguirse robustos y soberbios. El botánico encontrará muchas plantas degeneradas tanto en el altiplano como en las islas, cuyo origen fueron regiones con climas tropicales y semitropicales.

Escanea este código QR con tu celular para patrocinarnos y ser parte de nuestra misión. ¡Gracias por tu apoyo!

Yape
PayPal