CAMINOS SUBTERRÁNEOS HABRÍAN SIDO HECHOS POR LOS INKAS
En una conferencia titulada “Chincana: Develación de un misterio”, presentada en la Sala Tipón de la Municipalidad Provincial de Cusco, los Arqueólogos Jorge Calero y Mildred Fernández Palomino revelaron los resultados de años de estudios, cabe destacar que ambos son integrantes del Proyecto Sacsayhuaman. Mediante el uso de georradares avanzados y análisis minuciosos de documentos históricos de los siglos XVI, XVII y XVIII, lograron identificar un trazo principal de 1,750 metros que se extiende desde Sacsayhuaman hasta el Coricancha. Además, detectaron tres ramales secundarios: uno hacia Callispuquio, otro hacia Muyucmarca, y un tercero que pasa detrás del templo de San Cristóbal.

Tecnología y arqueología al servicio de un enigma ancestral
Para alcanzar este hito, el proyecto Chincana – Sacsayhuaman contó con la participación de destacados expertos. Entre ellos, el ingeniero civil Abel Aucca Bárcena y el técnico en manejo de datos georradar César Augusto Flores Acevedo, quienes trabajaron junto a un equipo internacional de la empresa Proceq, liderado por los ingenieros Rodrigo Gómez y Rodrigo Duarte, y el geofísico Iván Rufino. Los estudios geofísicos revelaron estructuras trapezoidales clave, como la registrada cerca del templo de Santo Domingo, que coincide con descripciones de cronistas de la época.

De acuerdo con el arqueólogo Calero, la Chincana fue creada excavando una zanja que luego fue revestida con muros de piedra cuidadosamente labrada, techada con vigas y, finalmente, cubierta para dar lugar a caminos y andenes en la superficie. Este diseño no solo preservaba la funcionalidad de la estructura subterránea, sino que también la escondía de posibles enemigos, tal como lo sugieren relatos históricos.

EL LEGADO DE LOS CRONISTAS: DEL MITO A LA REALIDAD
Las investigaciones se basaron en parte en documentos históricos como el relato de un anónimo jesuita de 1594, quien describió la Chincana como un túnel que atravesaba la ciudad de Cusco desde lo alto de Sacsayhuaman hasta el Coricancha. Según este testimonio, el pasaje pasaba por debajo de la actual Compañía de Jesús y las casas obispales, bordeando la Catedral y descendiendo hacia la parroquia de San Cristóbal.
A esta evidencia documental se suma la observación del célebre cronista Garcilaso de la Vega, quien relató que los incas construyeron estructuras subterráneas tan impresionantes como las visibles en la superficie, conectando torreones y caminos ocultos. Esta información fue corroborada por el equipo de Calero, que logró localizar uno de los puntos de ingreso al túnel en el sector del Rodadero, cerca de un templo conocido como “H”.

UN TRAZO QUE RECORRE LA HISTORIA DE CUSCO
El túnel sigue un recorrido fascinante. Desde la explanada de Sacsahuaman, el trazo desciende hacia el río Choquechaca, rodea el Palacio de Colcampata y llega hasta la curva de la pista frente al templo de San Cristóbal. A partir de allí, continúa en línea recta hacia el templo de Santo Domingo, evidenciando una ligera pendiente que lo hace prácticamente imperceptible en la superficie.
El análisis georradar reveló que ciertas secciones del túnel aún conservan su revestimiento pétreo, mientras que otras, como las cercanas a la pista de Sapantiana, muestran cortes en el cerro que formaron plataformas. Estas características coinciden con las recomendaciones que, en la década de 1990, dio el maestro de arqueólogos Manuel J. Chávez Ballón, conocido como el “Padre de la Arqueología Cuzqueña”. Según Chávez Ballón, los incas solían construir pasajes subterráneos directamente bajo caminos y calles principales.

RECONOCIMIENTOS Y PROYECCIÓN INTERNACIONAL
El hallazgo ha sido celebrado por instituciones como el Colegio de Arqueólogos del Perú y respaldado por figuras como el congresista Guido Bellido Ugarte, quien presentó una moción en el Congreso para destacar su importancia. Asimismo, el proyecto cuenta con el apoyo de la Asociación Consejo de la Nación Inka, liderada por Nivardo Cayo García, y de comunidades indígenas como UCINPAS, que han trabajado en la preservación de este patrimonio cultural.
Para Jorge Calero y Mildred Fernández, quienes han investigado la Chincana desde 1998, este descubrimiento es un hito en el estudio de los Andes y la civilización inca. Más allá de confirmar la existencia del túnel, su trabajo demuestra cómo la combinación de tecnología moderna y saberes históricos puede desentrañar los misterios más profundos de nuestra historia.
Así, lo que por siglos fue un relato envuelto en misterio se convierte hoy en una realidad tangible. Bajo las calles de Cusco, el corazón del imperio inca sigue latiendo, aguardando nuevas revelaciones que sigan iluminando su grandeza.



RECORDEMOS OTROS CRONISTAS QUE HABLAN DE LAS CHINCANAS:
Agnelio Oliva (1542-1572)
Relata:
“Huayna Cápac construyó nuevos y grandes edificios, y a él es atribuida la construcción del laberinto subterráneo que llaman Chincana, del cual laberinto había salidas a los caminos de fronteras, puentes, fortalezas y otros edificios.”
Fray Martín de Murúa (1590)
Describe:
“El capitán Ausi Topa, hijo de Topa Inca Yupanqui, por mandato de su padre, hizo un camino debajo de la tierra en la fortaleza de esta ciudad del Cuzco hasta el Qoricancha, que era donde ellos tenían el templo y oratorio del sol y de la luna y de todas las demás huacas que ellos adoraban. Porque entrando se pierden y no pueden dar con el camino. El Inca mandó cerrar para que nadie entrase, no vaya a ser que entren y perezcan.”
Garcilaso de la Vega (1609)
En Comentarios Reales de los Incas, explica:
“Una red de pasajes subterráneos, tan largos como las propias torres, estaban todos conectados. Era tan complicado que ni siquiera los más valerosos se aventuraban a entrar en el laberinto sin una guía de orientación que consistía en un rollo de cuerda o soga gruesa atado a la puerta de entrada para ser desenrollado a medida que se fuese avanzando por los túneles. Algunos de los túneles llegaban a Cusco, a tres kilómetros de distancia, comunicando Sacsayhuamán con el Qoricancha y otros edificios. Otros túneles se adentraban hacia el mismo corazón de los Andes, sin saber a dónde conducían exactamente.”

PROYECTO QORICANCHA DE ANSELM PI RAMBLA
Hay que recordar tambien otras iniciativas precedentes como las del Proyecto Qoricancha, de comienzos de los dos mil, liderado por el investigador español Anselm Pi Rambla, quien tuvo como objetivo explorar los misterios del subsuelo del Templo del Sol (Coricancha) en Cusco, Perú. Usando tecnología de vanguardia como georradares, Pi Rambla identificó estructuras subterráneas, incluyendo supuestos túneles, cámaras y un sistema hidráulico que, según su interpretación, podrían estar vinculados a rituales incas y a un posible «tesoro oculto». Su investigación generó tanto expectativa como controversia, Además, Pi Rambla propuso la existencia de una red de túneles que conectaría el Coricancha con Sacsayhuamán, reavivando relatos históricos y leyendas locales sobre la Chincana.


LOS GEOPOLÍMEROS Y LA CHINKANA DE ANDREI VERIANOV
Otra investigación a destacar es la de Andrei Verianov, un destacado investigador y arquitecto ruso, quien realizó estudios innovadores sobre la construcción de Sacsayhuamán en el 2013 , enfocándose en la composición de sus monumentales muros de piedra. Verianov propuso la controvertida teoría de que los bloques no fueron tallados completamente de canteras, como se cree tradicionalmente, sino moldeados utilizando geopolímeros, un tipo de material artificial creado mediante procesos químicos avanzados, algo que habría permitido una mayor precisión y maleabilidad en su ensamblaje. Esta hipótesis, aunque polémica, busca explicar la precisión milimétrica de las uniones entre los bloques.
En cuanto a las chincanas (túneles subterráneos), Verianov mostró los primeros atisbos de las fotos de su georradar donde afirmaba haber encontrado varios sub niveles en la zona de la Suchuna, además sugirió que estas estructuras subterráneas pudieron estar relacionadas con técnicas avanzadas de ingeniería utilizadas por los incas, posiblemente vinculadas al traslado o manipulación de los bloques gigantes. Su trabajo plantea una reinterpretación de las capacidades tecnológicas del Tahuantinsuyo, abriendo nuevas discusiones sobre los conocimientos avanzados de los incas en arquitectura y construcción.



VIDEO DEL HALLAZGO
DOCUMENTAL LA CHINKANA DEL CORICANCHA
Seguiremos informando…