En el transcurso de los siglos, místicos, santos y visionarios han dejado constancia de profecías inquietantes sobre el destino final de un papa asesinado, rodeado de ruinas y cadáveres, como presagio del fin de los tiempos. Una de las visiones más impactantes fue revelada en el tercer secreto de Fátima, dado a conocer por el Vaticano en el año 2000. Según el relato recibido por los pastorcitos en 1917, “vimos a un obispo vestido de blanco, que teníamos el presentimiento de que era el Santo Padre. […] Llegando a la cima del monte, postrado de rodillas al pie de la gran Cruz, fue asesinado por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas”. La escena se completaba con un camino de ruinas y mártires: “del mismo modo murieron otros obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, y varias personas seglares, hombres y mujeres de distintas clases y posiciones”.
Otra visión estremecedora proviene del propio San Pío X, papa entre 1903 y 1914, quien habría dicho poco antes de morir: “Tuve una visión espantosa: vi a un futuro papa huyendo del Vaticano, caminando entre cadáveres de sus sacerdotes y fieles. […] Será asesinado en medio de una gran confusión. Roma será destruida”. Por su parte, la beata Ana Catalina Emmerick, monja agustina estigmatizada del siglo XIX, narró en sus visiones recogidas por Clemens Brentano que “vi al Papa escondido en una cueva, rezando con fervor. Vi a Roma en ruinas, abandonada… El Papa estaba rodeado por fieles que lloraban y muchos mártires”. Estas imágenes de un pontífice perseguido, vencido por las fuerzas del caos, se repiten también en las revelaciones del Padre Stefano Gobbi, líder del Movimiento Sacerdotal Mariano, quien advirtió: “El Papa sufrirá mucho. Roma será envuelta en oscuridad y caos. Será abandonada y saqueada, y el Santo Padre tendrá que huir entre los escombros”. Aunque la Iglesia no ha declarado oficiales estos mensajes, el eco de estas profecías sigue resonando en tiempos de incertidumbre.

LA PROFECÍA DE SAN MALAQUÍAS: “PEDRO EL ROMANO”
Como vimos en un anterior artículo, la profecía por excelencia sobre los últimos papas es la de San Malaquías. Su larga lista de profecías curiosamente no concluye con los 111 lemas numerados puntualmente, hay un lema y frase extra, un último papa carente de número: “Petrus Romanus”. Pero además el santo nos deja un último mensaje como un epitafio del final de los tiempos:
“En la última persecución de la Santa Iglesia Romana, allí se sentará Pedro el Romano, que pastoreará sus ovejas en muchas tribulaciones, y cuando estas cosas hayan sucedido, la ciudad de las siete colinas será destruida, y el juez terrible juzgará a su pueblo. Fin.”
VISIONES CARGADAS DE SÍMBOLOS
Estoy completamente seguro de que ninguna visión de los santos o profetas debe entenderse de forma textual. Al pie de la letra. Basta con leer alguna cuarteta de Nostradamus para darnos cuenta de que muchos de ellos utilizan un lenguaje críptico o simbólico. La Biblia, además, está plagada de estos ejemplos. Como los sueños que interpretó José ante el faraón, recordemos el famoso sueño de las vacas gordas y flacas que simbolizaban años de abundancia en contraste con tiempos venideros de hambruna. Si nosotros tomamos al pie de la letra las visiones y mensajes de los santos sobre el futuro, estaríamos haciendo una pobre interpretación. Dicho esto, analicemos a San Malaquías:

-EN LA ÚLTIMA PERSECUCIÓN DE LA SANTA IGLESIA ROMANA:
¿LA IGLESIA ES PERSEGUIDA REALMENTE?
La persecución cristiana puede definirse como todo acto de hostilidad que se experimenta como resultado de identificarse con Jesucristo. Dice la tradición: Si eres cristiano, serás perseguido. La biblia habla claramente. La persecución es una parte esencial de la vida cristiana (Hechos 14:22; 2 Timoteo 3:12). Afortunadamente, la Palabra de Dios también nos asegura que la persecución nunca carece de propósito (Lucas 21:17). Mientras que el apóstol Pablo afirmó que todos los que quisieran vivir piadosamente serían perseguidos (2 Timoteo 3:12).
Pero hoy, con más de 2 mil 400 millones de miembros, entre cristianos protestantes y católicos, es difícil de creer que los seguidores de Jesús puedan ser perseguidos, puesto que es la religión más poblada del mundo. Equivale al 30 por ciento de los habitantes del planeta.
Es cierto que en su camino han sido perseguidos miles, pero también ha sido una Iglesia, sobre todo la romana, quien condenó muchas cosas que no entendía, desde mujeres brillantes mal llamadas brujas, hasta científicos, a quienes llevó a la hoguera.
Entonces, ¿quién persigue a la Iglesia? Creo que hay que entender que la Iglesia es perseguida por sus propios pecados, por sus encubrimientos, por las malversaciones de fondos; obispos que le han robado a los pobres para enriquecerse, y cardenales soberbios que desacatan los designios de su líder, al desafiarlo constantemente, sobre todo a Francisco.
Hoy, el papado ha condenado los abusos sexuales de su propia Iglesia, y por ello es perseguido por organismos y sectas católicas que aglomeran el poder económico (propiedades, universidades, etc) Estos ponen en jaque a los papas, les han llamado rebeldes, hasta herejes. Los últimos papas dirigen una Iglesia quebrada económicamente. Sin duda, una línea de pontífices perseguidos no por otras religiones sino por el mismo satanás que viene de adentro.

-ALLÍ SE SENTARÁ PEDRO EL ROMANO
Más allá de un papa con nacionalidad romana, deberíamos entender esto como una alegoría de una tendencia. De una vuelta a la ortodoxia latina, incluso un retroceso en la ideología eclesiástica. Otro enfoque podría ser, que el nombre Pedro representa a papas que nunca antes habían existido; o a papas extranjeros (venidos de fuera de Roma).
-PASTOREARÁ SUS OVEJAS: PASTOR CON OLOR A OVEJA
Comparto un fragmento de la homilía del Santo Padre Francisco, realizada en la Basílica Vaticana el Jueves Santo, 28 de marzo de 2013:
“Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor ‘ya tienen su paga’, y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes, sacerdotes tristes, y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con ‘olor a oveja’ –esto os pido: sed pastores con ‘olor a oveja’, que eso se note.”
Este pensamiento de Francisco resume su pontificado: un papa del pueblo, abierto a todos, que impulsó la carrera meteórica de Prevost, su sucesor, quien también guarda una conexión con la frase que hace referencia a las ovejas.

-EN MUCHAS TRIBULACIONES
¿Qué quiere decir eso de las tribulaciones? Podría ser un papado de difícil gobierno, como explicamos. En medio de una persecución ideológica, desde dentro, de complots, insubordinaciones, y quién sabe de qué otros desafíos. Allí, en ese momento, se verá a los papas pastores… pastores de ovejas.
-Y CUANDO ESTAS COSAS HAYAN SUCEDIDO, LA CIUDAD DE LAS SIETE COLINAS SERÁ DESTRUIDA
“Estas cosas deben haber pasado, deben haberse consumado”. No sabemos cuántos papas aún quedan, pero serán los que existan, hasta la destrucción de la ciudad de las siete colinas.
Bíblicamente, siempre se ha interpretado a esta ciudad como Roma, la ciudad rodeada de colinas. Entonces será destruida o tal vez su orden disuelta. Producto de un cisma fatal. ¿Por qué no un cambio de sede? ¿O algún giro doctrinal que la transforme para siempre, como el sacerdocio de mujeres? ¿Esta Iglesia caducará cuando una mujer llegue al papado, por eso ya no hay más lista de papas hombres?

-Y EL JUEZ TERRIBLE JUZGARÁ A SU PUEBLO. FIN.
Esta frase es aún más dura: no da más esperanzas. ¿Quién será ese juez? El único juez que lo sabe todo, el juez que no solo juzgará a sus gobernantes, sino también a su pueblo, sin duda es el Jesucristo de la Segunda Venida. En esta última parte dará a cada cual lo que le corresponde, y será el fin. ¿Pero el fin del mundo? El fin de los católicos tal como los conocemos, sería lo más probable.
DATO EXTRA:
LA FIRMA DEL PAPA LEÓN XIV ES CLAVE
Hay un detalle que escuché en uno de los reportes periodísticos en la entronización del actual papa que me alertó sobre otra posible conexión con esta profecía. La firma que ha elegido el actual papa León XIV presenta la abreviatura “PP”, que significa Pontifex Pontificum (Pontífice Máximo), pero existe otra interpretación: “Pastor Pastorum” (Pastor de Pastores), que es un título teológico y simbólico aplicado a Jesucristo o al papa en discursos, himnos o textos religiosos.

Además según algunas profecías o interpretaciones místicas, se liga el nombre «León» con la figura del pastor (como en el lema de San Malaquías para Pío XII “Pastor Angelicus”.
Recordemos que el nombre León ha sido históricamente un símbolo de fuerza, vigilancia y protección, cualidades que la Iglesia asocia al “Buen Pastor” que guía y defiende a su rebaño.

Por ejemplo, en la iconografía cristiana, Cristo es el León de Judá, y también el Buen Pastor. Ambos símbolos representan liderazgo, sacrificio y guía espiritual. Por eso, un Papa que toma el nombre de León puede verse como un pastor fuerte, protector de la fe y vigilante del rebaño católico. Un nombre para un Papa que afrontará los días de la tribulación.
