EDGAR LLAMOZAS
Señalado por la arqueologia prehispánica con una antigüedad de mas de 8 mil años, aún se manitenen en pie los misteriosos vestigios de la Gran Cueva del Brujo en Querulpa en Aplao Arequipa.
Sus megalíticas paredes decoradas con siete tipos de arte rupestre exhiben el trascendental arte paleolítico a lo largo de las colinas de este pueblo ubicado en el corazon del valle de majes.
Aquí el turista, el místico y el ufólogo pueden apreciar la excepcional belleza de las pictografias densa y liquida, bajo relieves, petroglifos,arte mobiliar, rellenos y simbologia con tendencia superpuesta de clara influencia mágica, ascender por Querulpa es tocarse con los restos del sagrado templo esculpido y grabado en superficie rocosa de un género especial en donde se escribieron mensajes de otro mundo.
De facil acceso el visitante puede recorrer las zigzaguenantes paredes de la enorme caverna contigua, cubierta primeramente con una gruesa capa de pintura blanca que sirve de fondo a las figuras de vivo ocre rojo con escenas de magia, caza, danza , totems, y mapas de rutas estelares.
Destaca el grabado del brujo o chaman, que se repite en cinco escenas, mereciendo especial atención el grabado petroglifo en una de las paredes de la recámara donde aparece una figura del viajero espacial de ojo frontal en su descenso del cosmos, este venia a instruir al brujo y jefe del clan.
Asi mismo merece especial atencion la pizarra petrea en la cima de la cueva que conserva inalterbles ciertos símbolos matemáticos cual secuencia numerica “0880” de gran dimensión y matiz púrpura, haciendo todo esto un encanto mayor para este santuario erigido en los albores de la humanidad.

ADENDA
RAFAEL MERCADO BENAVENTE
Tuve oportunidad de viajar a dicha zona y constatar la veracidad de esta historia, que inspiró y guió mi búsqueda de los antiguos dioses alienígenas en Corire Aplao.
Encontrarnos frente a la enormidad de la formacion rocosa que albergaba en sus rincones zigzagueantes aún el aroma prehistórico de los antiguos transhumantes de Arequipa, no tuvo comparación alguna , fue una mágica experiencia, el descubrir en sus aristas olcultas grabados similares a los petroglifos de Toro Muerto, fue fabuloso y sorprendente y lo fue más cuando en el techo de la caverna encontramos al ser de un solo ojo que con los brazos abiertos, nos daba la bienvenida a este recinto sagrado donde no faltan las historias de ovnis y presencia de humanoides interdimensionales, además podemos dar fe de la secuencia numérica, para nuestro gusto e interpretación, mas se asemeja a una secuenca binaria.
Recuerdo haber visto un capítulo de Planeta Encantado, una serie televisiva del célebre JuanJo Benítez donde muestra el símbolo palo, cero, palo, mensaje entregado por los extraterrestres a un poblador español, luego para desarrollar su mágica conexión con el bereber dialecto primigenio de Africa y parte de Asia.
¿Para quién fue dejado este binario en la Cueva del Diablo?, tal vez para nosotros. Un mensaje que aún queda por descifrar, ¿Y quien sabe? A lo mejor la respuesta se encuentra algunos kilómetros más al norte, en la hacienda del Toro Grande.
